Los Coyotes de Víctor Abundancia - ESTA NOCHE ME VOY A BAILAR


Los Coyotes de Víctor Abundancia - ESTA NOCHE ME VOY A BAILAR

Esta noche
(tirititi...)
yo me voy a bailar
(Tirititaun...)

Esta noche me voy a bailar,
esta noche ella viene conmigo,
esta noche me voy a bailar,
esta noche sólos, yo y ella.
Ya están brillando las primeras estrellas
esta noche serán las testigos.

Otra vuelta, caminando pal baile,
mis pies hoy derriten las aceras.
Atención a tu nena, mira hacia adelante.
Puse un clavel en mi solapilla:
mis dientes y mis ojos brillan.
Esta noche soy hombre sólo por ella.

Esta noche me voy a bailar,
esta noche ella viene conmigo,
esta noche me voy a bailar,
esta noche sólos, yo y ella.
Ya están brillando las primeras estrellas
esta noche serán las testigos.

Tan juntos bailando y en el monte
o mojados por las aguas del mar.
Sólo sus ojos marcan mi horizonte
y ella sabe ponerme a punto,
sabe ir derechita al asunto,
con ella ¿qué importa el lugar?

Esta noche me voy a bailar,
esta noche ella viene conmigo,
esta noche me voy a bailar,
esta noche sólos, yo y ella.
Ya están brillando las primeras estrellas
esta noche serán las testigos.

Mira cómo se mueve mi corazón.


Biografía de Los Coyotes - En “La Patente Latina”, uno de los relatos de su libro “Cruce de Perras y Otros Relatos de los 80” (Visual Books, 2006), Victor Coyote, de manera simbólica, ajusta cuentas sobre su lugar en la historia de nuestra música: el que ocupa y el que debía haber ocupado.

Según esta historia, nos situamos en el año 2036. Un jubilado Víctor Aparicio Abundancia vive casi en la indigencia. Aunque fue el primero en utilizar la fórmula del rock latino a principios de los años 80, otro colega patentó el invento tras asistir a un concierto de Los Coyotes en Rockola. Ese otro es Santiago Auserón, que, en esa época (cuenta el relato) es un músico premiado, influyente y venerado.

Desde el asilo, Victor Aparicio observa, por la televisión, cómo le dan a Auserón el premio Cameiro de Oro "por la labor de toda una vida dedicada a la recuperación y renovación de la música latina en la Comunidad Europea". Nuestro héroe, entonces, le propone a Auserón que organice un disco homenaje que le saque de apuros económicos. Pero la intención, en realidad, es la de abrir “una brecha por donde saliera la sangre latina que vampíricamente le había succionado en aquel concierto del Rockola”.

Así, con sentido del humor, manifiesta Víctor su resignación, después de haber sido quien introduce en nuestra música el llamado rock latino, camino explorado posteriormente, de diferente manera y con mucho más éxito, por Radio Futura que, efectivamente, goza del prestigio de los pioneros. Pero, en sus inicios, Los Coyotes tampoco hacen rock latino. Llegan a él evolucionando desde el rock clásico años 50, pasando por el punk y el psychobilly.

La historia comienza en la segunda mitad de los años 70 del siglo pasado: Víctor Aparicio, Víctor Abundancia o Víctor Coyote, que de todas estas maneras se ha dado a conocer en sus múltiples y sucesivas reinvenciones, es un joven inquieto e imaginativo que aterriza en Madrid, procedente de su Tui natal, en la provincia de Pontevedra. Como muchos otros jóvenes de provincias, llega para estudiar en la Universidad: en su caso, para cursar la carrera de Bellas Artes.

Claro que, por aquel entonces, para un joven con talento artístico (para la música, el dibujo, el diseño gráfico, la dirección de vídeo, la escritura,…) Madrid empezaba a ofrecer cosas mucho más interesantes que las aulas de la facultad: se está fraguando esa explosión de creatividad que, en el mundo anglosajón se va conformando en movimientos como el punk o la nueva ola y que, en Madrid, se va a mezclar con otros ingredientes para dar lugar a lo que se conoce como La Movida. En ella, Víctor Aparicio está llamado a liderar uno de los grupos musicales más imaginativos, coloristas, originales e inquietos: Los Coyotes.

En sus inicios, Los Coyotes son un grupo de rock and roll años 50 bastante clásico, que graba una maqueta en 1980 y hace el consabido paseo por emisoras de radio receptivas a los nuevos grupos musicales, encontrando buena acogida en alguna de ellas, como Onda 2 y Radio 3. Se hacen con un público entre los rockers de la ciudad y, entre otras cosas, telonean en el teatro Monumental de Madrid, ni más ni menos que a Matchbox, grupo abanderado del british rockabilly, cuya canción “Rockabilly Rebel” era nº 1 en media Europa en ese momento. El concierto fue retransmitido por la radio en el programa Champú, Peine y Brillantina, de Rafael Abitbol.

Junto a Víctor Abundancia, componían la banda Fernando Gilabert como guitarrista, Ramón Peñas en el contrabajo y Fernando del Valle tras los tambores. Sus directos adquieren fama de auténticas fiestas, llenas de sentido del humor, en los que, por ejemplo, Víctor Coyote hace cosas como presentar una versión de los Ramones como una inédita de Eddie Cochram.

Y es que, además del rock & roll clásico, sus influencias eran otras muchas, desde clásicos del rythm & blues y el rock primitivo como Bo Diddley o Professor Longhair hasta renovadores como Stray Cats o el psychobilly de The Meteors, punks como The Cramps o Ramones y nuevaoleros como Adan Ant. El sonido se va ensuciando y el grupo va evolucionando hacia un rockabilly cavernoso, primitivo y tribal tipo Cramps o Tav Falco: lo que el propio grupo denomina punkabilly.

Estos cambios de sonido traen como resultado variaciones en la formación, y antes de grabar el primer single, que tarda en llegar, Ramón Peñas se va a Bulldog, una banda de corte más clásico, pasando Fernando al contrabajo, asumiendo el propio Víctor Coyote la tarea de guitarrista.

Tras su fichaje por Grabaciones Accidentales, editan su debut ya un poco tarde, en el año 1982, un sencillo con tres canciones tremendas titulado "Extraño Corte de Pelo" (GASA, 1982), una apisonadora en la línea punk y nuevaolera que les va caracterizando por esta época.

Tras un cambio en la batería, que pasa a ser ocupada por Carlos Torero, entran en los estudios Kirios a grabar y, como resultado, editan, al año siguiente, "Ella es tan Extraña" (GASA, 1983), maxisingle de cuatro canciones que van en esa misma línea crampiana. Incluso su portada en tres dimensiones está inspirada en su diseño gráfico por el "Off the Bone" (Illegal, 1983) de The Cramps, incluyendo el regalo de unas gafas 3D.

A partir de este momento, empieza el sorprendente giro latino en la música de Los Coyotes. Una persona abierta e inquieta como Víctor Aparicio, empezó a investigar en las raíces de alguno de sus clásicos favoritos, como Bo Diddley o Professor Longhair y su fusión de rock, swing y rumba. Una vez estás en Nueva Orleans, ya estás en el Caribe, y solamente quedaba seguir navegando.

En el mencionado relato, Víctor explica que la deidad folklórica Venezolana Maria Lionza, diosa de la naturaleza, los vientos fuertes, los rios y mares, del amor, de la paz, de la fortuna y de la armonía, se le aparece en sueños y le convence para que abra su música y sus letras al sonido y a las reivindicaciones latinas.

Otra explicación posible es que a Víctor le gustaba visitar con frecuencia el Rastro madrileño, donde adquiría discos con composiciones de José Alfredo Jiménez, Chabuca Granda, y otros grandes de la música latina, y esa música, poco a poco, se convirtió en una influencia fundamental, tanto como para dar un giro de 180º a sus composiciones, apostando por los sonidos calientes, el mestizaje y los ritmos latinos aún cuando nadie lo hacía en el panorama rock de nuestro país. Se adelantó al menos en cuatro años, y le tocó entonces el papel de derribar barreras. A otros que vendrían detrás correspondería llevarse la gloria y el reconocimiento.

Esta evolución comienza a partir del sencillo “Aquí Estoy de Nuevo” (GASA, 1983) y, su archifamosa cara B, toda una declaración de principios: “300 kilos, de pueblos latinos, todos pueblos hermanos, todos sudamericanos” y, el maxi con la gran versión de Lord Flea “El Mono” (DRO / Tres Cipreses,1984), ya con Celestino Albizu en la batería y Ramón Godés como guitarrista. Fernando Gilabert, Ramón Godés y Celestino Albizu, por su parte, se dedicarán también a tocar tangos en Malevaje, acompañando a su amigo, el cantante Antonio Bartrina, entre otros músicos.

Su sensacional debut en larga duración constituye el paso definitivo hacia el rock latino. “Mujer y Sentimiento” (DRO / Tres Cipreses,1985), un disco fascinante, tremendamente imaginativo e innovador, tanto en músicas como en letras, que está considerado (con merecimiento) como uno de los mejores en la historia del rock español.

Todavía está lleno de ritmos surferos, rockabillys y psychobillys y hasta punks, pero ya impregnados de melodías, arreglos y textos exóticos y exuberantes. Sus fieles seguidores que, por entonces, eran conocidos como la coyotada entienden este giro y, en su mayoría, les siguen acompañando fielmente a sus conciertos. Además, de vez en cuando, y con el nombre de Las Hienas, se dedican a dar conciertos en los que dan rienda suelta a sus influencias más clásicas, más rockabilly.

Lo que ya no terminan de comprender sería su siguiente giro: "Las Calientes Noches del Barrio" (DRO / Tres Cipreses, 1987). Entran en juego ya nuevas influencias: especialmente Prince, la música electrónica, sugerente y con un toque erótico y provocativo que, empezando por las fotos de portada, reconvertidos en una especie de sex simbols barriobajeros, pasan a impregnar ya todas sus siguientes entregas.

El propio Víctor Coyote había hablado de la necesidad de cambiar de público, dado que a su público tradicional, el que asiste a sus conciertos, no termina de entender la nueva vuelta de tuerca en el cambio de estilo musical, declarando que "a nuestro público actual, a la gente que asiste normalmente a nuestros conciertos no les gustamos".

Este nuevo cambio, efectivamente, hace que el poco público que aún les seguía, les de entonces por un caso perdido. Pero a Víctor, un músico arriesgado y valiente siempre en sus propuestas, no parece importarle demasiado. Tanto es así que su siguiente disco "De Color de Rosa" (DRO / Tres Cipreses, 1988) incide en este nuevo estilo, incluso acentuando aún más el lado chulesco, bailón y conscientemente pachanguero y hortera, introduciendo nuevos ritmos latinos y, por fin, asomándose tímidamente a las listas de éxito con el sencillo, publicado también en maxisingle "Esta Noche me voy a Bailar." (DRO / Tres Cipreses, 1989).

No sólo desaparece su público tradicional: por unas u otras razones se produce la deserción de la práctica totalidad del grupo de un proyecto que cada vez es más personal. Tanto como que el nombre, ya convertido en un dúo: Fernando Gilabert y Víctor Coyote, ha pasado a ser el de Los Coyotes de Víctor Abundancia, nombre que ya mantendría en sus dos últimas entregas: “Puro Semental (DRO / Tres Cipreses, 1989) con una mayor influencia de funk latino, y “Tocando sus Éxitos” (DRO / Tres Cipreses, 1991) en el que, ya como único componente original, Víctor revisa y actualiza, apoyado por una excelente banda en la que figuran varios músicos gitanos, latinos y caribeños, algunas de las mejores canciones de su repertorio.

A partir de este momento, Víctor se centra, durante una larga temporada, en sus otras facetas creativas: dibujo, comic, pintura, diseño gráfico o realización de videoclips, hasta que, ya a mediados de los 90, reinicia su carrera musical, ya en solitario, como Victor Coyote. Finalmente, volvería a reunir a la banda original para, con el nombre de Los Coyotes 84, tocar exclusivamente su repertorio de principios de los años 80.
Biografía Rafa García-Purriños en La Fonoteca.

eMe
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1 comentario:

  1. Nueva entrada con vídeo, letra y biografía de Los Coyotes de Víctor Abundancia - ESTA NOCHE ME VOY A BAILAR.

    Temazo de mi paisano de Tui que deja muy claro que es el papá de la música fusión en España. No os perdáis la biografía de La Fonoteca porque no tiene desperdicio.

    ESTA NOCHE ME VOY A BAILAR...

    eMe

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